Rivers of Blood

We are all provisional in this world,
And in these islands.

Even those who still live
In their very delivery room
Attached to the stirrups of the bed
onto which they were expelled
from their mothers’ womb.
Those who still haven’t mopped up their amniotic fluid.

We are all provisional in this world,
And in these islands.

Even those who behave
Like if it was their own merit
To have been born
In a certain spot,
Like a (sweet) potato who takes credit
For the choice of the plot where she was planted.

We are all provisional in this world,
And in these islands.

Even those who planned very carefully
Where precisely to move
Using a spreadsheet to calculate
The lowest income tax
And the highest wage for their trade.

Even those
Who simply ended up
Overstaying in a green and kind place
Where they arrived by pure accident
(Which is actually what happened to me).

Even those who saw themselves
Forced to flee their place of birth,
Sieged by the chaos brought about
By hunger, war and capitalism,
Those who hide from misery or death.

Even those who simply dream with new faces,
New horizons, new air.

We are all provisional in these islands,
And in this world.

Because we are the Rivers of Blood
Feeding the Oceans of Hope.

Copyright © 2016. Tony Martin-Woods
Todos los derechos reservados. All rights reserved.
First published in Contra. Poesía ante la Represión. Coordinadora Anti-Represión Región de Murcia. 2016. Murcia

Checkmate

 

In the night,

in the solace of her workshop,

the insurgent artisan prepares

for a final game of chess,

as she whittles away chips

of cherry tree wood

giving unpredictable shapes

to a new set of pawns

 

who will liberate horses,

draft their knights in,

occupy towers,

mate with kings, bishops and queens,

until they all put behind,

overwhelmed by sacred orgasms,

the rules for their calculated movements

the protocols for their predatory aims.

 

This is a literary translation by the author of his poem “Jaque mate”, featured in the book Los viajes de Diosa (The Travels of Goddess)

Copyright © 2015. Tony Martin-Woods
Todos los derechos reservados. All rights reserved.

Feliz Navidad de parte de Diosa

Cuando los pobres pastores cayeron en la cuenta de que en realidad el cielo albergaba suficientes estrellas para todos ellos y para todas sus descendencias por los eones de los eones, sus corazones se inundaron de amor e hicieron las paces para siempre. Como hacía frío, quemaron unos libros de justicia hipócrita que había por allí. Desde ese momento, dejaron de buscarme. (Diosa 3 12)

Happy Xmas from Goddess

When the poor shepherds realised that the skies actually harboured at least one star for each one of them and for all their descendants for eons and eons, they made peace with each other as love flooded their hearts. As it was cold, they fed the embers with some old self-righteous books. From that day, they stopped looking for me. (Goddess 3 12)

Al crecerme la vida

Nos crecen los años. Nos crece la vida. Vídeo tomado en El Campo de San Jorge (Leeds, Inglaterra), lugar mágico que aparece en la fotografía de la contraportada de Los viajes de Diosa. Poema titulado “Al crecerme vida” (Los viajes de Diosa).

Pepe

Poema de Los viajes de Diosa dedicado a las víctimas del sistema capitalista, depredador y salvaje, y a quienes se solidarizan con ellas con su generosidad personal y política. Con la esperanza de que se produzcan cada vez más eclipses de esas lunas cuadradas y frías, de esas neveras limpias y peladas que se abren en la oscuridad de la cocina. Con el deseo de que muchos bienhechores, como Pepe, a quien a veces se le ve camino del cajero automático acompañado de gente que necesita dinero para alimentar a sus familias, avancen desde su hermosa generosidad a la solidaridad transformadora. La crisis es el producto de la negligencia de los mal llamados “creadores de riqueza” y de la incompetencia de los políticos. Ningún “contrato único” ni ninguna promesa de crecimiento económico privado puede aliviar esta situación. Necesitamos tomar conciencia de las razones que hay detrás de tanto sufrimiento para encontrar soluciones adecuadas y duraderas.

La regulación de los medios

Nuestra realidad política y económica, hasta en sus aspectos más íntimos e insospechados, se construye a diario a través de nuestra interacción con todo tipo de contenidos en los medios de comunicación. El poder que ejercen los creadores de opinión e información es real y eso convierte a los medios en un objetivo estratégico para muchas empresas e “inversores” ajenos al periodismo.

La aparición de las redes y comunidades digitales ha introducido variantes y dimensiones muy interesantes, ya que la producción de contenidos se descentraliza y agrupa en torno a diferentes ejes y principios, alterando nuestras concepciones sobre poder y medios.

Por eso, para hablar de regulación de medios de comunicación, no sólo hay que abordar cuestiones de concentración oligopólica y derechos profesionales, sino también de acceso y relevancia digital de contenidos. Por poner un ejemplo: ¿cómo funciona el algoritmo que Facebook usa para decidir qué publicaciones de nuestros amigos nos aparecen y cuáles no? ¿Introduce Facebook un sesgo que limita el alcance de la crítica política en su plataforma? Este quizás sea tema para otro artículo.

Vayamos al asunto que nos concierne: el de los medios convencionales.

En toda relación laboral y profesional se produce algún tipo de tensión, a veces muy dramática, entre los intereses del propietario/empleador y los de los distintos profesionales que participan en los procesos productivos.

Este es el punto de partida de mi reflexión: ¿Cómo resolver ese conflicto cotidiano entre lo que el director de una cadena de televisión o periódico decide que aparezca en las noticias, siguiendo las instrucciones, preferencias o “consejos” de los dueños, y lo que los periodistas quisieran haber podido reportar? En la mayoría de casos existe una relación pacífica en la que la autocensura del periodista y la acomodación mutua entre los distintos eslabones de la cadena editorial actúan de bálsamo. El que decide trabajar a La Razón, por poner un ejemplo, ya sabe dónde se mete.

Sin embargo, este tipo de relación jerárquica basada en la superioridad del propietario es perniciosa. Los titulares del derecho a informar y de la libertad de expresión no son, en el ámbito periodístico, los dueños de los medios. El papel del periodista y del editor no puede quedar reducido al de muñeco del ventrílocuo magnate. La pluralidad informativa no se alcanza ofreciéndole al público una variedad de marcas entre las que elegir, como sucede en el mercado de los refrescos de cola o en el de las cadenas de hamburguesas, y sugiriendo eso de “si no le gusta, cambie de canal”

Por ello a me gustaría abrir, en primer lugar, un debate sobre medios privados en torno a dos temas:

1. ¿Cómo establecer garantías especiales en la relación laboral que permitan al trabajador periodista sentirse con la autonomía suficiente como para negarse a lo que, a su propio juicio, suponga una vulneración de los principios de veracidad y relevancia que rigen su trabajo?

Este tipo de garantías son especialmente difíciles de articular legalmente de forma efectiva dado que muchos periodistas trabajan produciendo crónicas por las que se les paga en régimen de arrendamiento de servicios. Otros tienen contratos temporales. Hay también muchos trabajadores disfrazados de becarios contra su voluntad. Existe además mucha su contratación de programas y mucha dependencia de agencias. La precariedad campa a sus anchas.

Aun así, es perfectamente factible introducir un blindaje especial de la protección laboral de muchos de los trabajadores de los grandes grupos de comunicación privados y públicos. El modelo de contrato se puede establecer como requisito obligatorio en toda empresa que sea concesionaria de cualquier licencia de ocupación de espacio radiofónico o televisivo. El papel de los sindicatos y organizaciones profesionales sería fundamental en el debate, definición, implementación y revisión de estas medidas legislativas.

2. ¿Cómo conseguir que las líneas editoriales respondan a criterios profesionales, a la orientación del medio y a su relación con la audiencia y no a los caprichos de los propietarios? En este caso la solución es la transparencia total, la democracia y la colegialidad.

Para empezar, las directrices editoriales sobre el tratamiento informativo de temas y eventos dentro de un medio o una sección de un medio deben ser comunicadas por escrito y deben ser consensuadas por un comité editorial profesional interno que de forma colegiada comparta las responsabilidades editoriales.

Esas directrices editoriales pueden ser renovadas con la periodicidad que se requiera. Para temas que se cubren con regularidad y que hasta cierto punto sean previsibles, no hará falta cambiar las directrices a menudo. Para otro tipo de asuntos, por ejemplo una catástrofe o un ataque terrorista, el comité editorial tendrá que mantenerse reunido permanentemente e ir acordando las directrices que procedan según se desarrollen los acontecimientos.

Lo importante de estas directrices es que 1) deben ser comunicadas, en sus puntos básicos, siempre por escrito, para que haya constancia, y 2) definirán, con valor contractual, el marco de autonomía profesional del periodista ante cada noticia.

De ese modo las directrices no sólo se convierten en una herramienta de disuasión ante los abusos editoriales sino en un elemento clave en el mecanismo de protección laboral del periodista. En pocas palabras: el periodista que respeta esas directrices no puede ser sancionado ni despedido por incumplimiento de contrato.

Obviamente, si estas medidas legislativas se pusieran en marcha los medios de comunicación privados dejarían de ser un sector atractivo a los que invierten en ellos con el fin de obtener ventajas políticas y económicas a cambio de favores mediáticos a los políticos u a otras empresas. Es muy posible que algunos accionistas pusieran en venta sus participaciones el día que se anunciaran estas medidas. Respuesta: A enemigo que huye, puente de plata. Esto nos ahorraría muchos esfuerzos regulatorios en materia de concentración empresarial.

¿Qué consecuencias tendría la salida del capital de magnates e inversores ajenos a los medios del sector privado? Los ERE volarían en algunos medios.

Y es ahí donde entran en juego los medios públicos y los autogestionados como empleadores alternativos para muchos de estos trabajadores.

Necesitamos unos medios públicos que sean ejemplo de transparencia y profesionalidad y que estén preparados para hacer frente a los retos educativos, cívicos y comunicativos de la sociedad digital. En este sentido la BBC (antes de que el gobierno de David Cameron empezara a amenazar a sus directivos y empleados con un cambio en la fórmula de financiación) es un ejemplo a tener en cuenta en algunos aspectos.

Los objetivos de esta nueva red de medios serían:

  1. ofrecer información profesional, honesta y  atractiva;
  2. la producción de contenidos de alta calidad para escuelas, universidades, empresas y público en general;
  3. la articulación del debate y la participación ciudadana en torno a asuntos de interés público;
  4. convertirse en un medio de calidad respetado internacionalmente que atraiga audiencias globales;
  5. liderar la innovación en tecnologías educativas y de la comunicación.

Por supuesto, para poner en marcha este gran proyecto harían falta más profesionales, algunos de los cuales provendrían de medios privados en quiebra, y también fuentes de financiación variadas, incluyendo venta de programas y servicios al sector privado y a otras cadenas del mundo.

Este medio público, o red de medios, tendría los siguientes principios constitucionales:

  1. la vocación de servicio público;
  2. la transparencia en la toma de decisiones editoriales;
  3. la colegialidad y democracia interna
  4. y el respeto a la autonomía profesional y los derechos laborales de los trabajadores de la información.

En en cuanto a su gobernanza, los consejos rectores tendrían una composición lo suficientemente diversa como para impedir la manipulación política del gobierno de turno. Se crearían mecanismos para permitir la participación de los ciudadanos, los sindicatos y las organizaciones profesionales en la toma de decisiones.

Además de medios públicos robustos y eficaces también necesitamos más medios privados en los que los protagonistas sean sus profesionales, por supuesto. El Estado debe facilitar y apoyar la creación de cooperativas de trabajadores de la información que asuman la gestión de medios que vayan a ser abandonados por sus propietarios. Estas cooperativas también pueden jugar un papel importante prestando servicios especializados a los medios públicos. Hay otros modelos muy interesantes, como el de el Diario.com, que merecen ser considerados. El Diario.com es una empresa privada con accionistas que son periodistas que tiene socios, lectores, que apoyan el medio.

Y en cuanto a la concentración de medios en manos de pocos propietarios, una breve observación: me preocupa mucho y hay que regularla, pero es posible que la regulación por sí sola no resuelva el problema de la manipulación interesada de la información. De hecho, la manipulación descarada se da tanto en los medios grandes como en las pequeñas empresas que disfrutan licencias concedidas por las Comunidades Autónomas, o en los pequeños medios digitales “independientes” y cavernarios.

Creo que si se aborda primero el estatus profesional del periodismo y su democratización en un entorno laboral, y esto provoca una reestructuración del sector de medios privados, la solución regulatoria para el tema de la propiedad será mucho menos complicada legislativamente y por tanto estará menos abierta al fraude y será más fácil de administrar.

Las ciber-utopías de un mundo mucho más libre e interconectado están cada vez más cerca. Los poderes públicos deben garantizar que las herramientas y plataformas comunicativas que permiten avanzar hacia un mundo mejor, más colaborativo y justo, están al servicio del pueblo, de la comunidad global, no al servicio de los de oscuras corporaciones privadas y magnates.

Adiós, PP, adiós Humanidades

Se acerca el final del PP. Es hora de recapitular. Debemos empezar a reconocerle sus “méritos” cuanto antes, para darle mayor resonancia a esas salvas de honor con las que toda la gente de bien de nuestro país y del resto del mundo le despedirán.

Por mi parte, me gustaría contribuir a este ejercicio ascético y colectivo dando fe del papel desempeñado por el partido de Aguirre, Bárcenas, Rajoy y tantos otros a la redefinición en nuestro país de las Humanidades y el conocimiento crítico.

Como todos sabemos, durante los dos periodos de gobierno PP (1996-2004 y 2011-2015) se promovieron con gran éxito, coincidiendo con la revolución digital, numerosos centros de conocimiento de inspiración pseudo-cristiana. En paralelo, los viejos programas de estudio provenientes de la “raída escolástica” fueron transformándose en atractivos “grados” por los que había que pagar cada vez más. Con el fin de impulsar la movilidad social, el nivel de exigencia académica de estos estudios era inversamente proporcional a la renta de los padres del estudiante. “Que aprendan más los pobres, que más falta les hace, jóder”, era uno de los lemas de esta brillante generación de hombres y mujeres de Estado.

En este contexto, y al socaire del proceso de depuración neocarlista del pasado puesto en marcha en círculos pseudo-liberales subpirenáicos, surge una metodología histórica que ha sido comparada, por su carácter disruptivo, con inventos como el paraguas o el caramelo con corazón de chicle. Se trata del “materialismo dialéctico-futbolístico”, una verdadera cosmovisión alternativa para la interpretación de un mundo como el nuestro, contaminado y deformado por los marxismos.

Pero ¿cómo se aplica el “materialismo dialéctico-futbolístico” a la historia?

Todo buen historiador debe partir de la siguiente premisa: hay conceptos que tienen una esencia casi intemporal como la “libertad”, “el Islam”, “España” o la “democracia” que funcionan a modo de balones de fútbol. La historia, pues, se entiende como un partido de fútbol, más o menos rápido en función de la audiencia, en el que los distintos personajes históricos que mejor conocemos, o que mejor nos caen, se van pasando la pelota.

Veamos un ejemplo de la metodología en cuestión aplicando el concepto “democracia” a la explicación crítica de las últimas Guerras globales en Oriente Medio:

El portero Dios saca de puerta. El lateral izquierdo, a la sazón editor jefe del Deuteronomio, recibe la “democracia” y se la cruza a San Pablo. Tras varios toma-y-dacas en un centro del terreno dominado por las comunidades cristianas y los cruzados, El Guerrero del Antifaz le pega un regate en corto a Mahoma que lo deja sentado. Lutero, que había entrado a sustituir al lesionado Torquemada, se hace con la “democracia”. Lutero se la pasa al capitán del May Flower, éste le centra a un Jefferson que se encuentra con espacio. Esta acción es aplaudida por la Ilustración española, incombustible e incondicional en su Fondo Sur desde el principio del partido. Jefferson avanza y le sirve en bandeja a Tony Blair, que venía lanzado. Éste da un toque rápido de puntera a la “democracia”, se escora a la derecha y de un cañonazo marca un tanto histórico, batiendo al portero Sadam: Democracia 1- Fanatismo 0. Final de la primera parte. Los Hermanos Musulmanes se retiran cabizbajos al vestuario.

Este materialismo dialéctico-futbolístico está muy en consonancia con los tiempos que nos han tocado vivir. Gracias a él, la industria librera y los consumidores podrán ahorrarse miles de páginas. Además, se facilitará la concentración de todo el conocimiento humano en una serie de panfletos-blog y vídeo-conferencias impartidas en centros para-universitarios para su digitalización masiva y posterior almacenamiento en la iCloud.

Los directivos de una conocida tienda digital han confirmado que para el año 2016 todos los archivos mundiales estarán disponibles también en almacenaje fuera de red. Esta opción es la mejor forma de proteger nuestro legado cultural de cualquier ciber-ataque yihadista. De este modo, todos aquellos que quieran custodiar en su propio hogar el santo grial del conocimiento, podrán hacerlo sin dificultad. Está previsto que el lápiz óptico de 16GB salga por 26.66 € e incluya de regalo una jamonera y un rosario.

Dios salve al PP por su visión de juego. Ahora a fichar a algún Mourinho y ya rematamos.

Unresponsive

Nothing happens on the screen of my laptop.
It has turned unresponsive.
My memory of the sounds of my tapping of the keys
Suddenly acquires
A muffled texture of emptiness,
A sour timbre of impotence.
But I keep typing
Our revolutionary manifesto,
Because I am convinced
That I am still alive
Thanks to the pulse of my fingers,
Because I firmly believe
That the words of my letters
Must be going somewhere high
To be received by the Guardians of the Truth,
Who will certify the quality
Of each single sentence,
For them to be fed
To our masses
Who starve in heaven.

Hallowed be their reign.

Copyright © 2015. Tony Martin-Woods
Todos los derechos reservados. All rights reserved.

Our man

He is an alcoholic
Who never pays for his drinks.

A workaholic whose job
Is to gamble with our money.

He once was a kind guy,
But now,
Roughed up by his profession,
(I don’t believe that bullshit about his dad)
His manners have gone down the hill,

(Well, listen,

Actually,

He is a psychopath,

Addicted to violence,

Aggressive…)

Watch out!!

He will hit you and make you bleed,
Or kill you!

Oops!

That was him!

Bloody hell!

That was fast!

If you are not careful
He will run you over
With his dangerous driving,
Typically in a busy town centre,
Preferably abroad,
Destroying as well the stalls of humble traders,
With expensive cars paid with our money,
Or stolen.

His list of contacts is endless,
Mostly dodgy,
Or even toxic,
But no private life,
And certainly no friends,
Apart from the Big One,
The only person he respects,
Even though they are not allowed to see each other.

Plenty of casual sex,
But we never know
How good it is, really,
Or what diseases he may have caught
And passed.

And despite all that,
Our security is in his hands,
And we have to trust him,
Blindly,
Forcefully,
And love him,
Because at the end of the day
He is one of us.

I’ll tell you what:

I think he is a wanker!

I know he is ready to die,

But he is still a wanker,

Yes!

Mr Bond is a criminal wanker,

And nobody cares!

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