Ríos de Sangre

Ríos de sangre

Todos somos provisionales
en este mundo
y en estas tierras.

Incluso aquellos que aún viven
en el mismísimo paritorio
del hospital en que nacieron,
agarrados al potro de la cama
donde aterrizaron al salir
del viente de sus madres.
Aquellos que aún no han limpiado
su propio líquido amniótico.

Todos somos provisionales
en estas tierras
y en este mundo.
Incluso aquellos que alardean
como si fuera mérito suyo
de haber nacido en tal o cual sitio
como la patata que presume
de haber elegido el bancal donde creció.

Incluso aquellos que planifican
dónde irse a vivir
usando hojas de cálculo
para determinar el lugar
que mejores exenciones fiscales
y retribuciones profesionales ofrece.

Incluso aquellos que llegaron
por accidente, como yo,
a un paisaje verde y amable
y nunca vieron el día
de comprar billete de vuelta.

Incluso aquellos que se ven
forzados a abandonar
sus pueblos y ciudades
asediados por el caos capitalista
del hambre y de las guerras,
aquellos que huyen de la muerte o de la miseria.

Incluso aquellos que sueñan con caras distintas,
con horizontes nuevos, con aires inéditos.

Todos somos provisionales
en este mundo
y en estas tierras,
porque somos los Ríos de Sangre
que alimentan los Océanos de Esperanza.

“Ríos de Sangre”: Título que se le ha dado al tristemente famoso discurso anti-inmigración pronunciado en 1968 por Enoch Powell en el que evocó la sangre en el Río Tíber de la Eneida de Virgilio (Siglo I a.C.)

Traducido del poema original en inglés, Rivers of Blood, por el autor
Poema publicado por primera vez en ‘Contra: poesía ante la represión’. Coordinadora Anti Represión de la Región de Murcia. 2016.

Anochece que no es poco en Brexit

Day 2 in the Brexit House. Los medios y los televidentes hemos disfrutado de lo lindo. Seguro que los políticos no tanto.

 

image.jpeg

Boris Johnson, alcalde conservador de Londres, se ha convertido en todo un símbolo del brexismo. La naturalidad exultante de sus ademanes de niño rico travieso que se ha comido la caja de bombones a veces juega a su favor, a veces en su contra. Hoy las cámaras de todos los telediarios le han encontrado a Boris su lado rebelde: A la entrada de Westminster, los periodistas le atosigaban mientras él respondía con chascarrillos. Con su anorak, su bici, su mochila y su gorro del Metro de Londres, Boris se perfilaba tras las lentes mojadas de las cámaras que lo perseguían como un personaje atormentado. Sus tribulaciones: haber roto aún más su partido, enfrentarse a su amigo de la juventud David Cameron, ser acusado de egocéntrico que usa su postura poppulista para promoverse como sucesor de Cameron y haber contribuido al batacazo de la libra esterlina, que hoy alcanzó su mínimo de los últimos 7 años frente al dólar.

image

Ya los asientos del Parlamento, desde un rincón del gallinero, rodeado de caras expectantes, lanzó su única pregunta al Primer Ministro, su amigo David Cameron, sobre la soberanía británica.

 

image.jpeg

En los labios del adolescente enfadado Boris se leyó muy claramente la palabra “rubbish” (basura) tras escuchar la respuesta.

image

David Cameron ha sido la antítesis de Boris Johnson: nítido, bien peinado, elocuente, preparado para esta gran ocasión de Estado y hasta sarcástico, en su justa medida. Normalmente gris y sin filo, el Primer Ministro se crece ante la dificultad y puede brillar en su oratoria cuando realmente hace falta.

image

También ha estado muy bien el líder de la Oposición, el laborista Jeremy Corbyn, que ha recordado que lo importante de Europa no es el acuerdo alcanzado por David Cameron, sino su potencial como espacio de cooperación y comercio. Ha reconocido la necesidad de mejorar la Unión, para que este al servicio de la gente. A pesar de la grosería de un diputado conservador que lo ha interrumpido, Corbyn ha estado a la altura de Cameron y ha demostrado sentido de Estado sin abandonar sus principios socialistas. Todo un ejemplo en Europa.

image

Por último, la entrevista del genial Jon Snow, de Channel 4, en las afueras del Parlamento, a la Secretaria de Estado de Empresas, Anna Soubry, y a Nigel Farage, el polémico líder del partido brexista y anti-inmigración UKIP. Un cínico desaprensivo disfrazado de tío majo. Se me antojaba un duelo entre iguales, pero Soubry le ha dado un repaso bastante completo a Nigel Farage, cuyo machismo simpaticón de terciopelo no le funciona con mujeres hábiles. Soubry, con una astucia cautivadora, ha sabido plantear muy bien la entrevista y  ha dejado a Farage sin argumentos, hasta el punto de forzarlo a decir que ni siquiera quería para Gran Bretaña un estatus de Estado asociado con la UE como el que tienen Noruega y Suiza, que forman parte del Área Económica Europea. “Entonces ¿con quién estaremos aliados en Europa?”, preguntaba la Secretaria de Estado. “Con nadie. Nosotros solos. Independientes”, respondía Farage humillado. La mirada de Soubry merecería un párrafo aparte.

image.jpeg

Y es que la principal baza de los Unionistas, o “Remainers” (de “remain”, quedarse), es que la salida abriría un periodo de dos años de gran incertidumbre tras el cual se consumaría la separación y que nadie en absoluto puede predecir con un mínimo de rigor lo que sucedería con las exportaciones británicas, con la copiosa inversión exterior que recibe y en general con su situación geopolítica. Es muy triste que se tenga que polarizar la campaña entre los dos bandos conservadores: el de los nacionalistas románticos desinformados, que se creen que Gran Bretaña es la Hija de la Polla Roja y que serán de nuevo un imperio, como dice la canción de los Nikkis, y los pragmáticos civilizados que apelan a la incertidumbre económica para que nada, o muy poco, cambie en política. Hace falta ilusión por Europa, por una nueva Europa.

En fin, afortunadamente no es Brexit todo lo que reluce, más bien al contrario.

Brexit: La división de la derecha

Hoy se ha anunciado la fecha del referéndum en el que los británicos deben decidir si Gran Bretaña abandona la UE o si permanece en ella, bajo las nuevas condiciones que el Primer Ministro conservador David Cameron ha conseguido extraerles al resto de Estados miembros. Será el 23 de junio de 2016.

Destacados miembros del Partido Conservador se han alineado en las dos campañas antagonistas, la del Sí y la del No, las cuales están a su vez divididas en diversas facciones.

Por un lado, dos pesos pesados del Partido Conservador, Michael Gove e Ian Duncan Smith, están desde ayer galvanizando a los numerosísimos militantes y cargos conservadores que reclaman la Brexit (Salida de Gran Bretaña de la UE). El poderoso grupo mediático de Rupert Murdoch y periódicos como el Daily Telegraph no sólo apoyan la Brexit, sino que han contribuido durante años a crear y difundir toda suerte de mitos sobre la UE que han calado profundamente en una gran parte de la sociedad. Los rebeldes conservadores compartirán campaña con el otro partido de la derecha, UKIP, que fue creado precisamente como respuesta anti-europea y anti-inmigración a la tibieza de los conservadores euro-pragmáticos.

Mientras tanto, David Cameron y su Chancellor of the Exchequer, George Osborne, defienden el Sí huyendo instintivamente de aventuras geopolíticas arriesgadas. Recuérdese que hasta Obama va a apoyar la permanencia del país en la UE y que una parte importante de las grandes empresas británicas, hasta un 80% según el Financial Times, va a hacer lo mismo.

El alcalde de Londres, el conservador Boris Johnson, se ha decantado públicamente esta tarde por la Brexit. Su decisión es tremendamente importante no sólo por el gran respeto del que goza en todo su partido y entre parte del público. El pronunciamiento de Johnson nos da una idea de la brecha abierta en la clase empresarial británica en torno a la cuestión europea. Como alcalde de la City of London, mayor centro financiero del mundo, es indudable que Johnson cuenta con el visto bueno de las “instituciones financieras” privadas. La escisión de la clase financiera con respecto a la élite industrial se hace cada vez más patente.

¿Y por qué a los poderes financieros les interesa apoyar la Brexit en estos momentos? David Cameron no ha conseguido en sus negociaciones del fin de semana pasado el derecho a veto de los países de fuera de la Eurozona a las decisiones que se tomen en el núcleo duro de la Unión Monetaria. Eso tiene implicaciones para el sector financiero británico. Tarde o temprano el Euro necesitará una arquitectura política e institucional más firme. Inevitablemente se ejercerán competencias en materias que afectarán a la primacía de Londres como centro financiero en la UE (y que le darían a Frankfurt, su rival continental, el señoreaje que demanda). Además, los intereses de los operadores londinenses, que en realidad carecen de nacionalidad, estarían también en juego si hubiera algún tipo de acuerdo en torno a la deuda entre los países de la Eurozona, lo cual sería posible también sin contar con Gran Bretaña. Por eso, una parte de la City of London, después de muchos años de ambigüedad silente, confirma ahora su órdago secesionista. La reformulación de la gobernanza del Euro aún no ha madurado, la salida de Gran Bretaña provocaría un gran choque que paralizaría la Unión y generaría incertidumbre en torno al euro y a la libra. Debilitar a los Estados es la estrategia de una deudocracia cuyos intereses se alejan cada vez más de los de la economía real.

La única conclusión esperanzadora de todo esto es la constatación, una vez más, de que el “Establishment” o clase dominante de un país no es un bloque homogéneo que actúa siempre con un propósito común. La izquierda en Europa debe aprender a entender y usar estas divisiones.

Por un Gobierno de los Sueños

 

Me siento muy decepcionado con Pablo Iglesias, Iñigo Errejón y su equipo. Seguramente se deba a que soy una de esas miles de personas que contribuimos a su ascenso político y que en tan solo unos meses dejamos de ser inocentes útiles para convertimos primero en corriente crítica, que suena muy guay y respetable, y finalmente en amargos mochileros, en capital humano desaprovechado por Podemos.

 

En mi caso, este tránsito emocional y político tuvo un dimensión humorística y literaria. En el poema “Activismo“, que escribí en otoño de 2012 para criticar a la Izquierda de salón, terminé cambiando esta estrofa

 

“En el nombre de Marx / y de El País / y de Iñaki Gabilondo, / Amén”

 

por esta otra

 

“En el nombre de Laclau / y de Errejón / y de Juan Carlos Monedero / Amén”

 

La primera reescritura de este poema, que aparece ahora en “Los viajes de Diosa” y que ha pasado a llamarse “Activismo 2.0“, se produjo en el invierno de 2014-15, pero luego durante el verano de 2015 fui añadiéndole algunos ingredientes nuevos. Sin embargo, el punto de inflexión personal se había producido ya en el otoño de 2014. Mis compañeros de Podemos Leeds recordarán cuando resumí la cordial visita que recibimos del ahora diputado Eduardo Maura en octubre de 2104 con la frase “Bienvenido Míster Maura”.

 

No obstante, aún conservo esperanzas. Por eso he decidido compartir mi “Manifiesto por un Gobierno de los Sueños”, ahora que lo padres y apóstoles San Pedro S. y San Pablo I. se afanan por poner el primer huevo pétreo de esta Iglesia de la Izquierda:

 

Sueño con que Pedro Sánchez sepa diferenciar entre la substancia y la escenificación de la misma y que se pongan de acuerdo pronto con Podemos (Solo desde un Gobierno con Podemos podrá renovar y salvar su partido).

 

Sueño con que esa llamada a los medios que Iglesias hizo ( ¡A mí la Televisión! ) para que retransmitan las negociaciones con PSOE e IU para formar gobierno se repita muy a menudo y que podamos ser los demás los que les enviemos las cámaras a otras de sus muchas reuniones.

 

Sueño con que desde el nuevo gobierno no se empiecen a repartir puestos de todo tipo con criterios de afinidad pablista-sanchezista. Por ejemplo, ya sabemos que cualquier persona de la calle podría ser mejor embajador de España en el Reino Unido que el pepero Federico Trillo, acosado por el Caso Bárcenas, pero, por favor, que el nuevo gobierno ponga un embajador o embajadora en Londres que entienda, con perspectiva propia y lealtad a nuestro gobierno y su pueblo, cuáles son los retos de las relaciones entre Gran Bretaña, banco de pruebas del capitalismo salvaje, y una España que debe liderar el cambio en Europa.

 

Sueño con que Iglesias y Errejón sean tan despiadados y astutos con la Casta Española (que en realidad es solo un burdo y sórdido apéndice de la europea) y con la Casta Global como lo fueron con sus inocentes opositores internos y con IU. (Y sueño con que el hecho de que ya apenas usen ese término “casta” se deba solamente a algún tipo de razonamiento electoralista).

 

Sueño con que en realidad Iglesias y Errejón estén en contacto directo y permanente con Varoufakis y que el hecho de que sus nombres no aparezcan en la lista de primeras firmas de la reunión en España del Plan B por Europa (febrero 2016) se deba simplemente a cuestiones de estrategia o imagen, como por ejemplo quedar bien con “Los Mercados”, con Prisa o con Ana Botín.

 

Sueño con que Ada Colau (la gran figura de la política catalana y española del Siglo XXI) les haya impuesto a Iglesias y Errejón como condición, en secreto, a cambio de su apoyo el 20D, que la confluencia estatal de la Izquierda se consume sin humillación, cainismo o fagotización.

 

Sueño con que se creen pronto muchos empleos de calidad en España. Pero como eso no puede suceder con el actual programa de Podemos (ni con el de ninguno de los 4 principales partidos), sueño con que tras un año en el Gobierno se decidan a poner en marcha un Plan de Trabajo Garantizado con el dinero que, para entonces, habrán conseguido que la UE y Draghi (a cambio Dios sabe de qué).

 

Sueño con que Anticapitalistas sigan dentro en Podemos.

 

Sueño con que muchos amigos abandonen en su discurso el “rupturismo” (La Izquierda no ha venido a romper nada. Es la Casta la que ya ha destrozado el Estado Social y su propio modelo).

 

Sueño con que tengamos un gobierno fuerte, democratizado, competente y muy socialista el día en que una nueva e inevitable quiebra del sistema financiero se produzca. No se sabe exactamente cuándo, pero se acerca ya y hay muy poco que los gobiernos puedan hacer para prevenirla con el abanico de políticas que se manejan en la actualidad.

 

Comparto en definitiva muchos sueños con mis compañeras y compañeros de Izquierda Unida, Podemos, Unidad Popular, de las Confluencias y con todas las personas de bien en Europa que luchamos por una sociedad verdaderamente democrática y justa donde las personas, con nuestra dignidad y nuestra libertad (y no las corporaciones anónimas de responsabilidad limitada) seamos las protagonistas.

 

 

Feliz Navidad de parte de Diosa

Cuando los pobres pastores cayeron en la cuenta de que en realidad el cielo albergaba suficientes estrellas para todos ellos y para todas sus descendencias por los eones de los eones, sus corazones se inundaron de amor e hicieron las paces para siempre. Como hacía frío, quemaron unos libros de justicia hipócrita que había por allí. Desde ese momento, dejaron de buscarme. (Diosa 3 12)

Al crecerme la vida

Nos crecen los años. Nos crece la vida. Vídeo tomado en El Campo de San Jorge (Leeds, Inglaterra), lugar mágico que aparece en la fotografía de la contraportada de Los viajes de Diosa. Poema titulado “Al crecerme vida” (Los viajes de Diosa).

Pepe

Poema de Los viajes de Diosa dedicado a las víctimas del sistema capitalista, depredador y salvaje, y a quienes se solidarizan con ellas con su generosidad personal y política. Con la esperanza de que se produzcan cada vez más eclipses de esas lunas cuadradas y frías, de esas neveras limpias y peladas que se abren en la oscuridad de la cocina. Con el deseo de que muchos bienhechores, como Pepe, a quien a veces se le ve camino del cajero automático acompañado de gente que necesita dinero para alimentar a sus familias, avancen desde su hermosa generosidad a la solidaridad transformadora. La crisis es el producto de la negligencia de los mal llamados “creadores de riqueza” y de la incompetencia de los políticos. Ningún “contrato único” ni ninguna promesa de crecimiento económico privado puede aliviar esta situación. Necesitamos tomar conciencia de las razones que hay detrás de tanto sufrimiento para encontrar soluciones adecuadas y duraderas.

La Vida Sociedad Cooperativa

Dedicado a las víctimas de los recientes atentados de París, Beirut y Ankara, así como a quienes han fallecido en lugares más lejanos del mundo como resultado de la crueldad masiva, por acción y por omisión, de tantos seres humanos.

 

La Muerte es una de las directivas más incomprendidas de esa gran cooperativa llamada “La Vida”, aunque, a la hora de verdad, en la asamblea que la organización celebra anualmente los socios reconocen (con cierta renuencia, debo admitir) que la contribución de Doña Muerte al buen funcionamiento de La Vida es esencial.

El trabajo de La Muerte es delicado de por sí, pero en los últimos siglos se le ha complicado aun más y le resulta difícil ya esconder su preocupación:

Un grupo de cooperativistas ambiciosos, por cuenta propia y riesgo de todos, montó una sociedad limitada que subcontrata infinidad de servicios a La Vida, incluyendo algunos que requieren la implicación de Doña Muerte, nuestra rigurosa directiva.

La falta de ética natural y de estrategia de estos emprendedores está poniendo en peligro no solo a su sociedad, sino a la mismísima cooperativa. Lo que en su día parecía un interesante proyecto de deslocalización y diversificación que diera a luz a un nuevo actor empresarial, posible aliado estratégico de La Vida, está resultando ser un desastre total basado en odio y mentiras.

Al principio, cuando se pusieron en marcha, solían reclamar la presencia de La Muerte con avisos caprichosos inesperados, a veces a medianoche, para temas de sexo, asentamientos junto a ríos y hasta platos de lentejas. Esto excedía los servicios contratados en los que participaba La Muerte, que se ceñían en exclusiva a la caza de herbívoros, y nosequé de unos árboles que decían que talarían para construir unas cabañas y que les causaban algunos problemas de coordinación.

Su agenda,
escrita en hojas de hielo
con una pluma de plata,
revienta de citas
de última hora
e inevitables erratas.

Pero La Muerte
siempre acude.

Si la convocan bien alto
de modo infalible cumple.

Algunos siglos más tarde, La Muerte empezó a detectar una actividad hostil hacia La Vida Sociedad Cooperativa: La nueva sociedad limitada rebelde les hacía la competencia con un producto llamado “cielo” o “paraíso”, o algo así. Tan en serio se lo tomaban que incluso tenían varios programas de formación de personal; arquitectos, escultores y pintores de postín; brillantes literatos escribían sus folletos.

Más tarde, cuando este producto parecía empezar a flaquear, montaron una unidad de investigación y desarrollo a la que llamaron “Ciencia”. Aunque sus descubrimientos le causaban a La Muerte crecientes quebraderos de cabeza por la cantidad de visitas que a veces se cancelaban, a ella no le importaba en absoluto. Esta actividad innovadora no era contraria a los valores de la cooperativa.

El problema más grave, las gotas que colmarían este amargo cuenco de divergencia societaria, se le presentó a Doña Muerte cuando un grupo especial del Departamento de Ciencia se puso a trabajar, en busca de plusvalías, en proyectos de producción masiva de eficiencia racional organizada, algo que sus expertos de marketing denominaron astutamente “Progreso Industrial y Modernidad”.

De pronto, la presencia de La Muerte empezó a ser requerida en eventos en masa: bosques salvajes y talas organizadas; vertidos en aguas; hambrunas silenciadas; polución de los aires; campos de batalla.

La Muerte es reservada,
tímida,
las multitudes le hacen sentirse sangrienta,
ruin,
malvada,
de ahí que se empeñe siempre,
ínfima,
sobria,
discreta,
en recorrer silenciosa,
La Vida por su trastienda,
para nunca aparecer
donde nunca se le espera.

Aún recuerda aquel día
cuando unos bastardos armados
con reacciones despavoridas
apresurados la invocaron
en Nagasaki e Hiroshima.

Aún sufre pesadillas
con las gélidas memorias
de sus viajes a Alemania,
a esas cámaras de gas
llenas de vidas en pena,
y a las estepas disidentes
y a los campos de miseria
de esos nortes humillados
por Stalin y sus “guerras”.

Hay quien suele pensar que Doña Muerte es exquisita por tener chófer propio y evitar sórdidos andenes y vagones repletos de gente, pero reconozcamos que esta señora merece un poco de exclusividad. Su profesionalidad, su actitud respetuosa, y su interminable y unívoca lealtad a La Vida, son ejemplares:

La Muerte es solo fiel a La Vida
y no rinde culto a ser alguno.
Si la llaman en nombre de ídolos,
su temple se torna en blasfemia
que retumba en todo el mundo.

La Muerte nunca mezcla
la diversión con su trabajo
y procura no interferir
en el gozo de los demás,
por eso le atormenta
que la inviten a las fiestas,
como hace poco en Afganistán,
donde se presentó en una boda,
o ayer noche en París,
donde la llevaron a un concierto
y hasta tuvo que ir de bares.

Todavía sigue llorando
por lo que le hicieron pasar.

Debido a este déficit estructural, que ya viene de largo, la mayoría de socios de La Vida se sienten amenazados y han propuesto en su asamblea general, indignados, un ultimátum a esa otra sociedad, limitada y paralela, que camina orgullosa, fanática y ciega, a la insolvencia absoluta, a la liquidación programada:

Si en las próximas horas no se aprecian cambios radicales en La Humanidad Sociedad Limitada, se resolverán todos los contratos entre ambas entidades.

También parece ser que habrá una reunión de emergencia entre los directivos de la cooperativa, incluida La Muerte, y todos los accionistas de La Humanidad.

Espero que, al menos, eximan de asistir a este transcendental encuentro a quienes hayan formulado denuncias internas de esta corrupción corporativa. A estos colaboracionistas se les debería permitir seguir siendo miembros de la cooperativa, aunque solo sea como miembros rasos, por su dedicación, valentía y compromiso con La Vida.

Cabe la posibilidad de que La Muerte no haya perdido su conocida aversión a las muchedumbres y que finalmente se convoque a la reunión solamente a los cuadros de mando de La Humanidad, pero esto es solo una especulación mía.

Copyright © 2015. Tony Martin-Woods
Todos los derechos reservados. All rights reserved.

En la imagen, Santa Catalina de Alejandría de Konrad Witz (c.1400-1445) interpreta, solo en este relato, el papel de La Muerte blandiendo su espada y consultando su agenda.

La regulación de los medios

Nuestra realidad política y económica, hasta en sus aspectos más íntimos e insospechados, se construye a diario a través de nuestra interacción con todo tipo de contenidos en los medios de comunicación. El poder que ejercen los creadores de opinión e información es real y eso convierte a los medios en un objetivo estratégico para muchas empresas e “inversores” ajenos al periodismo.

La aparición de las redes y comunidades digitales ha introducido variantes y dimensiones muy interesantes, ya que la producción de contenidos se descentraliza y agrupa en torno a diferentes ejes y principios, alterando nuestras concepciones sobre poder y medios.

Por eso, para hablar de regulación de medios de comunicación, no sólo hay que abordar cuestiones de concentración oligopólica y derechos profesionales, sino también de acceso y relevancia digital de contenidos. Por poner un ejemplo: ¿cómo funciona el algoritmo que Facebook usa para decidir qué publicaciones de nuestros amigos nos aparecen y cuáles no? ¿Introduce Facebook un sesgo que limita el alcance de la crítica política en su plataforma? Este quizás sea tema para otro artículo.

Vayamos al asunto que nos concierne: el de los medios convencionales.

En toda relación laboral y profesional se produce algún tipo de tensión, a veces muy dramática, entre los intereses del propietario/empleador y los de los distintos profesionales que participan en los procesos productivos.

Este es el punto de partida de mi reflexión: ¿Cómo resolver ese conflicto cotidiano entre lo que el director de una cadena de televisión o periódico decide que aparezca en las noticias, siguiendo las instrucciones, preferencias o “consejos” de los dueños, y lo que los periodistas quisieran haber podido reportar? En la mayoría de casos existe una relación pacífica en la que la autocensura del periodista y la acomodación mutua entre los distintos eslabones de la cadena editorial actúan de bálsamo. El que decide trabajar a La Razón, por poner un ejemplo, ya sabe dónde se mete.

Sin embargo, este tipo de relación jerárquica basada en la superioridad del propietario es perniciosa. Los titulares del derecho a informar y de la libertad de expresión no son, en el ámbito periodístico, los dueños de los medios. El papel del periodista y del editor no puede quedar reducido al de muñeco del ventrílocuo magnate. La pluralidad informativa no se alcanza ofreciéndole al público una variedad de marcas entre las que elegir, como sucede en el mercado de los refrescos de cola o en el de las cadenas de hamburguesas, y sugiriendo eso de “si no le gusta, cambie de canal”

Por ello a me gustaría abrir, en primer lugar, un debate sobre medios privados en torno a dos temas:

1. ¿Cómo establecer garantías especiales en la relación laboral que permitan al trabajador periodista sentirse con la autonomía suficiente como para negarse a lo que, a su propio juicio, suponga una vulneración de los principios de veracidad y relevancia que rigen su trabajo?

Este tipo de garantías son especialmente difíciles de articular legalmente de forma efectiva dado que muchos periodistas trabajan produciendo crónicas por las que se les paga en régimen de arrendamiento de servicios. Otros tienen contratos temporales. Hay también muchos trabajadores disfrazados de becarios contra su voluntad. Existe además mucha su contratación de programas y mucha dependencia de agencias. La precariedad campa a sus anchas.

Aun así, es perfectamente factible introducir un blindaje especial de la protección laboral de muchos de los trabajadores de los grandes grupos de comunicación privados y públicos. El modelo de contrato se puede establecer como requisito obligatorio en toda empresa que sea concesionaria de cualquier licencia de ocupación de espacio radiofónico o televisivo. El papel de los sindicatos y organizaciones profesionales sería fundamental en el debate, definición, implementación y revisión de estas medidas legislativas.

2. ¿Cómo conseguir que las líneas editoriales respondan a criterios profesionales, a la orientación del medio y a su relación con la audiencia y no a los caprichos de los propietarios? En este caso la solución es la transparencia total, la democracia y la colegialidad.

Para empezar, las directrices editoriales sobre el tratamiento informativo de temas y eventos dentro de un medio o una sección de un medio deben ser comunicadas por escrito y deben ser consensuadas por un comité editorial profesional interno que de forma colegiada comparta las responsabilidades editoriales.

Esas directrices editoriales pueden ser renovadas con la periodicidad que se requiera. Para temas que se cubren con regularidad y que hasta cierto punto sean previsibles, no hará falta cambiar las directrices a menudo. Para otro tipo de asuntos, por ejemplo una catástrofe o un ataque terrorista, el comité editorial tendrá que mantenerse reunido permanentemente e ir acordando las directrices que procedan según se desarrollen los acontecimientos.

Lo importante de estas directrices es que 1) deben ser comunicadas, en sus puntos básicos, siempre por escrito, para que haya constancia, y 2) definirán, con valor contractual, el marco de autonomía profesional del periodista ante cada noticia.

De ese modo las directrices no sólo se convierten en una herramienta de disuasión ante los abusos editoriales sino en un elemento clave en el mecanismo de protección laboral del periodista. En pocas palabras: el periodista que respeta esas directrices no puede ser sancionado ni despedido por incumplimiento de contrato.

Obviamente, si estas medidas legislativas se pusieran en marcha los medios de comunicación privados dejarían de ser un sector atractivo a los que invierten en ellos con el fin de obtener ventajas políticas y económicas a cambio de favores mediáticos a los políticos u a otras empresas. Es muy posible que algunos accionistas pusieran en venta sus participaciones el día que se anunciaran estas medidas. Respuesta: A enemigo que huye, puente de plata. Esto nos ahorraría muchos esfuerzos regulatorios en materia de concentración empresarial.

¿Qué consecuencias tendría la salida del capital de magnates e inversores ajenos a los medios del sector privado? Los ERE volarían en algunos medios.

Y es ahí donde entran en juego los medios públicos y los autogestionados como empleadores alternativos para muchos de estos trabajadores.

Necesitamos unos medios públicos que sean ejemplo de transparencia y profesionalidad y que estén preparados para hacer frente a los retos educativos, cívicos y comunicativos de la sociedad digital. En este sentido la BBC (antes de que el gobierno de David Cameron empezara a amenazar a sus directivos y empleados con un cambio en la fórmula de financiación) es un ejemplo a tener en cuenta en algunos aspectos.

Los objetivos de esta nueva red de medios serían:

  1. ofrecer información profesional, honesta y  atractiva;
  2. la producción de contenidos de alta calidad para escuelas, universidades, empresas y público en general;
  3. la articulación del debate y la participación ciudadana en torno a asuntos de interés público;
  4. convertirse en un medio de calidad respetado internacionalmente que atraiga audiencias globales;
  5. liderar la innovación en tecnologías educativas y de la comunicación.

Por supuesto, para poner en marcha este gran proyecto harían falta más profesionales, algunos de los cuales provendrían de medios privados en quiebra, y también fuentes de financiación variadas, incluyendo venta de programas y servicios al sector privado y a otras cadenas del mundo.

Este medio público, o red de medios, tendría los siguientes principios constitucionales:

  1. la vocación de servicio público;
  2. la transparencia en la toma de decisiones editoriales;
  3. la colegialidad y democracia interna
  4. y el respeto a la autonomía profesional y los derechos laborales de los trabajadores de la información.

En en cuanto a su gobernanza, los consejos rectores tendrían una composición lo suficientemente diversa como para impedir la manipulación política del gobierno de turno. Se crearían mecanismos para permitir la participación de los ciudadanos, los sindicatos y las organizaciones profesionales en la toma de decisiones.

Además de medios públicos robustos y eficaces también necesitamos más medios privados en los que los protagonistas sean sus profesionales, por supuesto. El Estado debe facilitar y apoyar la creación de cooperativas de trabajadores de la información que asuman la gestión de medios que vayan a ser abandonados por sus propietarios. Estas cooperativas también pueden jugar un papel importante prestando servicios especializados a los medios públicos. Hay otros modelos muy interesantes, como el de el Diario.com, que merecen ser considerados. El Diario.com es una empresa privada con accionistas que son periodistas que tiene socios, lectores, que apoyan el medio.

Y en cuanto a la concentración de medios en manos de pocos propietarios, una breve observación: me preocupa mucho y hay que regularla, pero es posible que la regulación por sí sola no resuelva el problema de la manipulación interesada de la información. De hecho, la manipulación descarada se da tanto en los medios grandes como en las pequeñas empresas que disfrutan licencias concedidas por las Comunidades Autónomas, o en los pequeños medios digitales “independientes” y cavernarios.

Creo que si se aborda primero el estatus profesional del periodismo y su democratización en un entorno laboral, y esto provoca una reestructuración del sector de medios privados, la solución regulatoria para el tema de la propiedad será mucho menos complicada legislativamente y por tanto estará menos abierta al fraude y será más fácil de administrar.

Las ciber-utopías de un mundo mucho más libre e interconectado están cada vez más cerca. Los poderes públicos deben garantizar que las herramientas y plataformas comunicativas que permiten avanzar hacia un mundo mejor, más colaborativo y justo, están al servicio del pueblo, de la comunidad global, no al servicio de los de oscuras corporaciones privadas y magnates.

Adiós, PP, adiós Humanidades

Se acerca el final del PP. Es hora de recapitular. Debemos empezar a reconocerle sus “méritos” cuanto antes, para darle mayor resonancia a esas salvas de honor con las que toda la gente de bien de nuestro país y del resto del mundo le despedirán.

Por mi parte, me gustaría contribuir a este ejercicio ascético y colectivo dando fe del papel desempeñado por el partido de Aguirre, Bárcenas, Rajoy y tantos otros a la redefinición en nuestro país de las Humanidades y el conocimiento crítico.

Como todos sabemos, durante los dos periodos de gobierno PP (1996-2004 y 2011-2015) se promovieron con gran éxito, coincidiendo con la revolución digital, numerosos centros de conocimiento de inspiración pseudo-cristiana. En paralelo, los viejos programas de estudio provenientes de la “raída escolástica” fueron transformándose en atractivos “grados” por los que había que pagar cada vez más. Con el fin de impulsar la movilidad social, el nivel de exigencia académica de estos estudios era inversamente proporcional a la renta de los padres del estudiante. “Que aprendan más los pobres, que más falta les hace, jóder”, era uno de los lemas de esta brillante generación de hombres y mujeres de Estado.

En este contexto, y al socaire del proceso de depuración neocarlista del pasado puesto en marcha en círculos pseudo-liberales subpirenáicos, surge una metodología histórica que ha sido comparada, por su carácter disruptivo, con inventos como el paraguas o el caramelo con corazón de chicle. Se trata del “materialismo dialéctico-futbolístico”, una verdadera cosmovisión alternativa para la interpretación de un mundo como el nuestro, contaminado y deformado por los marxismos.

Pero ¿cómo se aplica el “materialismo dialéctico-futbolístico” a la historia?

Todo buen historiador debe partir de la siguiente premisa: hay conceptos que tienen una esencia casi intemporal como la “libertad”, “el Islam”, “España” o la “democracia” que funcionan a modo de balones de fútbol. La historia, pues, se entiende como un partido de fútbol, más o menos rápido en función de la audiencia, en el que los distintos personajes históricos que mejor conocemos, o que mejor nos caen, se van pasando la pelota.

Veamos un ejemplo de la metodología en cuestión aplicando el concepto “democracia” a la explicación crítica de las últimas Guerras globales en Oriente Medio:

El portero Dios saca de puerta. El lateral izquierdo, a la sazón editor jefe del Deuteronomio, recibe la “democracia” y se la cruza a San Pablo. Tras varios toma-y-dacas en un centro del terreno dominado por las comunidades cristianas y los cruzados, El Guerrero del Antifaz le pega un regate en corto a Mahoma que lo deja sentado. Lutero, que había entrado a sustituir al lesionado Torquemada, se hace con la “democracia”. Lutero se la pasa al capitán del May Flower, éste le centra a un Jefferson que se encuentra con espacio. Esta acción es aplaudida por la Ilustración española, incombustible e incondicional en su Fondo Sur desde el principio del partido. Jefferson avanza y le sirve en bandeja a Tony Blair, que venía lanzado. Éste da un toque rápido de puntera a la “democracia”, se escora a la derecha y de un cañonazo marca un tanto histórico, batiendo al portero Sadam: Democracia 1- Fanatismo 0. Final de la primera parte. Los Hermanos Musulmanes se retiran cabizbajos al vestuario.

Este materialismo dialéctico-futbolístico está muy en consonancia con los tiempos que nos han tocado vivir. Gracias a él, la industria librera y los consumidores podrán ahorrarse miles de páginas. Además, se facilitará la concentración de todo el conocimiento humano en una serie de panfletos-blog y vídeo-conferencias impartidas en centros para-universitarios para su digitalización masiva y posterior almacenamiento en la iCloud.

Los directivos de una conocida tienda digital han confirmado que para el año 2016 todos los archivos mundiales estarán disponibles también en almacenaje fuera de red. Esta opción es la mejor forma de proteger nuestro legado cultural de cualquier ciber-ataque yihadista. De este modo, todos aquellos que quieran custodiar en su propio hogar el santo grial del conocimiento, podrán hacerlo sin dificultad. Está previsto que el lápiz óptico de 16GB salga por 26.66 € e incluya de regalo una jamonera y un rosario.

Dios salve al PP por su visión de juego. Ahora a fichar a algún Mourinho y ya rematamos.